Per als pares

Pares

Mi mamá es psicóloga infantil (Blog)

15 recursos per treballar l’Educació emocional (Solucions a preguntes habituals i quotidianes dels pares, resoltes per l’autora de la pàgina, una mare psicòloga)

Claus per a l’Educació emocional (Guia senzilla per l’educació emocional en l’àmbit familiar. Gencat. Sant Joan de Déu)

Com educar les emocions? (Quadern que presenta un concepte actual de les emocions, i vol ser una exposició de com s’ha passat de la intel·ligència emocional a l’educació emocional i de les aplicacions que d’això es deriven en l’educació formal i en la família, situant sempre al nen i a l’adolescent com el nostre punt central d’interès)

Com podem ajudar a un fill amb problemes per mostrar els seus sentiments? (Consells per saber ajudar als nostres fills/es més introvertits)

Educar el sentit de l’humor (Pàgina que parla sobre l’educació en el sentit de l’humor en l’àmbit familiar. ONU 2014)


Disciplina: Premios y castigos. ¿Sabemos cómo aplicarlos para que sean eficaces?

Mamás y papás, maestros, educadores y cuidadores elogiamos, premiamos y castigamos conductas diariamente, a veces sin darnos cuenta de ello y de la importancia que tienen determinadas palabras o hechos.

A menudo nos quejamos de que nada parece tener efecto en nuestro hijo, ni bueno ni malo. Decimos, porqué así lo pensamos y creemos, que nada es eficaz, que a pesar de haber reprendido o castigado a nuestro hijo por una mala conducta éste sigue realizándola. Nos cansamos de repetir una y otra vez “no saltes en el sofá”, “no empujes”, …
 Disciplina: Premios y castigos. ¿Sabemos cómo aplicarlos para que sean eficaces?
En otras ocasiones, el tema es otro, parece que por mucho que le demos y le compremos nunca esté contento. La frase típica “si lo tienes todo, ¿qué es lo que te pasa, qué es lo que quieres?”
Sí, castigamos y premiamos ¿pero sabemos cómo hacerlo para que realmente los premios y los castigos tengan el efecto que deseamos y buscamos?. 
En muchas otras ocasiones ya he hablado sobre la disciplina, sobre la importancia de los elogios, de los premios y de los motivos por lo que es tan contraproducente gritar y dar esos cachetes disciplinarios …
Algunos de mis artículos han generado controversia sobre todo el de “Gritos y bofetones, razones para evitar su uso” otros han gustado más como el de “Disciplina: recompensas inmateriales para premiar a nuestros hijos”. Hoy sigo hablando de disciplina, de premios y castigos, de límites y normas. Sigo escribiendo sobre ello porqué a pesar de que nunca antes en la historia de la humanidad la infancia había gozado de tanto bienestar, hoy en día parece que la tarea de educar nos produce mayores quebraderos de cabeza y dificultades tanto a padres, educadores como a maestros y profesores. ¿Qué nos está pasando? ¿Nos da miedo decir que no, poner límites y normas en nuestros hijo? Estas son preguntas que lanzo al aire, y cada uno de nosotros tendrá su propia respuesta.
En primer lugar, parece obvio pero merece la pena recordar que, los bebés no nacen sabiendo lo que pueden o no hacer, ésto es algo que van aprendiendo paulatinamente. El aprendizaje de lo que pueden hacer o no se realiza básicamente en casa, en familia y somos los padres o cuidadores habituales los encargados de enseñar a nuestros hijos las consecuencias de sus conductas. Pensemos bien en esta premisa: “enseñarles las consecuencias de sus conductas”. De ahí la importancia de los límites y normas. (Podéis consultar el artículo: “Límites y normas: algunas reflexiones”).
Poco a poco, nuestros hijos van a ir aprendiendo y asimilando un esquema:  conducta – consecuencia positiva o negativa. Se trata de que aprendan a pensar en lo que ocurre después de algo que han hecho, no de que nos obedezcan por miedo a la reprimenda. No obstante, los niños pequeños no tienen la capacidad de autocontrolarse, se frustran con rapidez y frecuencia (de ahí las tan temidas rabietas) y en este punto entramos nosotros como parte de su regulación emocional y conductual, mediante el establecimiento de límites y normas. Más adelante, a medida que su desarrollo cognitivo y emocional va avanzando irán siendo capaces de canalizar mejor sus emociones y autoregularse por si mismos.
Para que los premios y castigos sean eficaces
  • Es importante conocer bien al niño, saber qué considera el niño un premio (consecuencia gratificante) y un castigo (consecuencia negativa).
  • Debemos tener en cuenta su edad y capacidad de comprensión.
  • Tienen que ser proporcionales a las conductas.
  • Realizables.
  • De cumplimiento inmediato. Cuanto menor es la edad del niño, más cercanas en el tiempo a la conducta que se quiere modificar.
  • Dirigidos a una sola conducta en concreto para que el niño pueda identificarla más fácilmente. Es importante no hacer generalizaciones ya que corremos el riesgo de “etiquetar” a los niños (por ejemplo:”Este niño es imposible”). Los niños cumplen con el papel asignado y responden a las expectativas creadas.
  • Intentar que los premios no sean materiales, buscar otros reforzadores que motiven al niño. La valoración positiva y el reconocimiento son siempre la mejor recompensa, aumentan la satisfacción personal y la autoestima del niño, ayudan a eliminar etiquetas y mejoran el vínculo entre padres e hijos.
  • Controlar la cantidad: El exceso de premios o de castigos son perjudiciales y a la larga dejarán de tener efecto.
  • Evitar abusar del no. Con tantas prohibiciones los niños se vuelven inmunes. Ya no hacen efecto sobre ellos.
  • Se tienen que ir retirando a medida que la conducta se está consolidando o se está extinguiendo, lo cual indica que el niño es capaz de autorregular sus acciones.
  • Ser constantes en la aplicación de las consecuencias, hacerlo de forma continua y dando siempre la misma respuesta. Así transmitimos firmeza y seguridad, al tiempo que damos al niño la oportunidad de decidir si realiza o no la conducta en función de las consecuencias que serán predictibles.

¿Mamá por qué tienes que ir a trabajar?

¡ Mama se va a trabajar !Hay ocasiones en las que despedirnos de nuestros hijos cuando debemos ir a trabajar nos cuesta la misma vida. Nuestros pequeños no quieren quedarse en casa con la abuela, ni en la guardería ni con papá. Sólo quieren que estemos con ellos y se ponen a llorar cuando nos vamos.

Los niños pasan por fases de “mamitis aguda” que suele aparecer alrededor de los 18-24 meses, de la que ya hemos hablado en este mismo blog. Nuestros hijos solo quieren estar con mamá y con nadie más. Y esto se agudiza cuando debemos irnos a trabajar fuera de casa.
La hora de las despedidas es un momento delicado pero debe ser algo rápido, sin alargar en exceso los abrazos, los besos y las explicaciones. Debemos saber transmitir a nuestros hijos la seguridad y la tranquilidad de que se quedan en buenas manos.
¿Còmo despedirnos de nuestros hijos cuando nos vamos a trabajar?

Cuidar la despedida es muy importante y debemos saber cómo hacerlo. Estos consejos pueden ayudarnos a hacer que el momento del adiós no sea tan difícil, ni para nosotras ni para nuestros pequeños.

  • Es importante que nos despidamos adecuadamente.
  • Las despedidas deben transmitirles confianza y seguridad, debemos saberles trasladar que se quedan en buenas manos y que estamos seguros que estarán bien allí.
  • Las despedidas deben ser cortas y cariñosas.
  • Nunca nos marchemos a escondidas. Aunque parezca tentador, marcharse sin despedirse puede hacer que los niños se sientan abandonados.
  • Una despedida prolongada solo sirve para reforzar la sensación del niño de que el lugar donde se queda es un lugar malo o con una persona que no le cuidará bien.
  • Un ritual constante y predecible de despedida puede facilitar la situación.
  • Los objetos de transición (una foto familiar, un muñeco especial o una manta favorita) también pueden ayudar a consolar a nuestros hijos.
  • Además, recordemos que la mayoría de los niños están bien una vez que nosotros nos marchamos.

Al final, todo se acaba superando con grandes dosis de amor, paciencia, tolerancia y comprensión.


Anuncios

Contes

L'Aula

5b37386d758bcb57c58e1e9a0598137d 155e2a5afb05564cb2f20743399e3e91 b4f6e701677a6e1361485b4447e24204 edee15f992dde62f3b14c32f321e3cb3

Alguns contes per treballar les emocions amb els nens/es.


Talles i contes (Contes per l’ordinador per treballar l’educació emocional amb els nens/es)


 CONTES MULTIMÈDIA PER TREBALLAR LES EMOCIONS BÀSIQUES

(Youtube)

Paula y su pelo multicolor

El árbol Umdoni

El mestre

El kiwi que quería volar

El puente

El pez feliz

El árbol que no tenía hojas

Cortrometrajes para educación emocinal

Miedo a mis miedos

Contes